En el siglo XVII Sevilla era la capital mundial de la pintura: aquí trabajaban Murillo, Zurbarán, Valdés Leal y el joven Velázquez, y los conventos competían por encargarles retablos enteros. Esta ruta sigue sus obras allí donde fueron pintadas: el museo que fue convento de la Merced, la iglesia-hospital de la Caridad con sus seis Murillos, la casa donde el pintor murió tras caer de un andamio y la Catedral que guarda su Inmaculada. Un museo sin paredes.
El recorrido
Apartamento Esencia Sevilla
Punto de partida de la ruta. Sal desde el alojamiento hacia la primera parada.
Museo de Bellas Artes
La segunda pinacoteca de España, en el convento de la Merced: Murillo, Zurbarán y Valdés Leal a raudales.
Consejo: Entrada 1,50€ (gratis UE). El claustro del Aljibe con sus azulejos es tan bueno como los cuadros.
Hospital de la Caridad
La iglesia es un museo disfrazado: seis Murillos gigantes y los cuadros más inquietantes de Valdés Leal.
Consejo: "In Ictu Oculi" muestra la muerte apagando la vela de la vida. Fíjate en la calavera a los pies del caballero: es el propio Mañara.
Casa de Murillo
La casa donde vivió y murió el pintor en Santa Cruz, con su taller orientado al norte.
Consejo: Murillo murió aquí en 1682 de una caída del andamio pintando en Cádiz. La casa es privada, pero la calle Santa Teresa conserva su fachada.
Catedral (Inmaculada de Murillo)
La "Inmaculada" de Murillo preside la Sala Capitular, y el fresco de San Cristóbal guarda una superstición.
Consejo: La tradición decía que mirar al San Cristóbal de 10 metros te protegía ese día de "mala muerte". Está en la Puerta de la Lonja.