Sevilla de cuento: el lagarto, el giraldillo y la estrella
Sevilla está llena de historias que parecen cuentos, y esta ruta las recorre una a una para contarlas mientras se camina. En el lado norte de la Catedral cuelga, desde hace siglos, un lagarto de madera que un sultán regaló a un rey. La Giralda, que vigila la ciudad desde lo alto, no tiene escaleras: se sube por rampas porque la usaban a caballo. En el Patio de Banderas la torre asoma entre las casas y los niños la tocan con los dedos, y en la Plaza de España, hace años, se rodó una película en la que la plaza se convirtió en la capital del planeta Naboo. Es la ruta más fácil de contar y la que más se recuerda: una ciudad entera convertida en cuento.
Cómo llegar y moverse
Bus C1/C2 o taxi desde el apartamento hasta la Avenida de la Constitución (10 min). Todo el recorrido es a pie y con paradas cortas: ideal para niños pequeños. Los carritos pasan sin problema por el centro.
El recorrido
Apartamento Esencia Sevilla
Punto de partida hacia la Catedral: bus C1/C2 o taxi (10 min). Hoy Sevilla se cuenta como un cuento.
Consejo: Antes de salir, contad a los niños que van a buscar un cocodrilo escondido en la Catedral: la caza del lagarto engancha desde el primer paso.
Puerta del Lagarto
En el muro norte de la Catedral cuelga un lagarto de madera con una sierpe. La leyenda dice que un sultán lo envió como regalo y que, al llegar, asustó a toda la ciudad.
Historia: El lagarto de madera que hoy se ve, con la sierpe, sustituye a un cocodrilo real enviado por el sultán de Egipto a Alfonso X en el siglo XIII. En la misma puerta se guardan colmillos de elefante que también fueron regalo del sultán.
Consejo: Contadlo así: el lagarto de verdad vivía en el Nilo y el sultán lo mandó a Sevilla como gesto de amistad. El pobre no llegó vivo, pero su historia sí: por eso la puerta se llama del Lagarto.
Patio de los Naranjos
El patio de los naranjos amargos, donde en primavera el aire huele a azahar. Antes de ser catedral, aquí estaba el patio de abluciones de la mezquita.
Consejo: Juego para niños: contar cuántas naranjas ven sin tocar ninguna. Las naranjas de este patio son amargas y solo se usan para mermelada y para el perfume de la ciudad.
La Giralda
La torre que vigila Sevilla desde hace ocho siglos no tiene escaleras: tiene rampas, porque sus guardianes subían a caballo. La corona una veleta que gira con el viento, el Giraldillo.
Consejo: Subir la Giralda es un plan excelente con niños mayores de 6-7 años: 35 rampas y la mejor vista de la ciudad. La subida es cómoda y se hace en 10-15 minutos.
Patio de Banderas
El rincón mágico del barrio de Santa Cruz: entre las casas del patio asoma la Giralda, tan cerca que parece que se puede tocar con los dedos.
Consejo: La foto trampa: colocad a los niños de espaldas con la mano extendida y la Giralda 'apoyada' en su dedo. Sale en el primer intento.
Plaza de España, el planeta Naboo
El final del cuento: aquí se rodó una de las películas de Star Wars y la plaza se convirtió en la ciudad de Naboo. Los niños buscan los detalles que salen en la película entre los puentes y azulejos.
Consejo: El juego final: encontrar el banco donde se sentaron los actores y el puente que sale en la película. De premio, una vuelta en barca por el canal.